Davicalpa
David Santana García es un escritor nacido la localidad de Agüimes, en la isla de Gran Canaria. Enfermero de profesión, lleva más de veinticinco años trabajando en una unidad de cuidados intensivos de un hospital de su ciudad, en donde ejerce el papel de supervisor de enfermería.
Conocido en redes como Davicalpa, lleva seis años fomentando la literatura de terror dentro de su canal de YouTube Gafas y Ojeras, así como en el resto de las redes sociales, donde hace una apuesta decidida por reivindicar las emociones que caracterizan al género.
Su amor por la lectura le llevó pronto a querer contar sus historias, lo que le hizo ganar varios concursos de poesía de su colegio. El tiempo fortaleció esos lazos, y algunos de sus relatos le aportaron reconocimientos, como el primer premio en el Concurso de Relato Corto e Ilustración del Servicio Canario de la Salud, donde obtuvo el galardón por su historia La frialdad de los autómatas. También obtuvo el primer puesto en el Concurso de Relato Erótico de la editorial Hechizo con su propuesta Regreso a la libertad, y un segundo puesto en el Certamen de Relato Corto del municipio de Agüimes con la obra La visita.
El trompo del diablo y otros relatos supone su primera recopilación de relatos, en la que combina sus experiencias en una unidad de cuidados intensivos con el terror que tanto ama.
Entrevista a Davicalpa. Escritor.
Por Germán Vega.
«ESCRIBIR ES DESNUDARSE Y TRATAR DE COMPARTIR ESA INTIMIDAD ANTE UNOS OJOS IMPLACABLES».
GV: ¿Cómo se te ocurrió el seudónimo de Davicalpa?
DC: Ese seudónimo surge de la fusión de mi nombre con el de mis hijos. Por ahí asoma parte de la esencia de ellos en medio del acrónimo. Me parecía buena idea que estuviesen presentes a mi lado hasta en pequeños detalles como el de un simple seudónimo. Y encima, la sonoridad que tiene me encanta
GV: Amante de la literatura de terror, creaste un canal en YouTube (Gafas y ojeras) para hablar de ello. ¿De dónde vino la idea?
DC: Pues surge de la búsqueda en la plataforma de canales especializados en España dedicados a hablar de terror. Había varias propuestas en Latinoamérica, especialmente en México, pero era complicado encontrar las propuestas editoriales que se publicaban en aquel lado del Atlántico. Al ver que no había nada similar en España, pensé que sería buena idea hacerlo yo mismo y compartir mi afición por el género para mostrar el panorama literario de terror que se hacía en este país.
«EL NIVEL DE LOS ESCRITORES CANARIOS ES NOTABLE EL FUTURO ES PROMETEDOR».
GV: El año pasado, el canal contabilizó 10.000 seguidores, ¿qué supuso para ti ese logro?
DC: Una confirmación de un proyecto que basa su propuesta en dar espacio a la emoción de leer por encima de la compulsión por comprar libros. Creo que el canal se ha alejado de la idea de convertirse en un escaparate editorial para retomar la importancia que supone el tener una historia entre las manos que te haga disfrutar de su lectura. Que cada vez más personas compartan esa afición y el canal se vea acompañado del reconocimiento de la industria es una sensación maravillosa.
GV: ¿Qué nota le darías a los escritores canarios del género de terror y misterio?
DC: Considero que el nivel de los escritores canarios es notable y que no tienen nada que envidiar al resto de los que publican en otras partes del territorio nacional. Es cierto que la insularidad disminuye la visibilidad, pero poco a poco está surgiendo interés por parte de las editoriales y los lectores por lo que se esconde dentro de las islas. El futuro es prometedor.
«ESTAMOS EN EL MEJOR MOMENTO POSIBLE PARA DISFRUTAR DEL GÉNERO FANTÁSTICO».
GV: A tu juicio, ¿cómo está el panorama editorial del género en España?
DC: Creo que estamos en el mejor momento posible para poder disfrutar del género fantástico. El incremento de las editoriales, apoyado por el auge de las redes sociales, han supuesto el espaldarazo definitivo a un modo de entender la literatura que apela a un público fiel y carente de complejos, que ven en la fantasía, el terror y la ciencia ficción una puerta abierta a explorar las emociones humanas.
GV: Si te pidiera que mencionaras a dos o tres autores a los que admiras o de los que has cogido mucho recorte, ¿con cuáles te quedarías?
DC: A nivel internacional siempre estarán los que todos conocemos, pero diré que aquí en España me quedaría con la mezcla de Pilar Pedraza con Jesús Cañadas, dentro de un matraz agitado por Santiago Eximeno.
GV: ¿Y a cuál de ellos se asemeja más Davicalpa?
DC: Ya me gustaría a mí acercarme a ellos. Cuando pasen los años y las historias, me encantaría que alguien pusiera mi nombre al lado de escritores así.
«AHORA ME PREGUNTO POR QUÉ HE TARDADO TANTO EN INTENTARLO».
GV: ¿Qué diferencias esenciales ves entre ser un crítico literario y ser un escritor?
DC: Creo que las reseñas que suelo hacer se basan en la emoción y la diversión que encuentro en las historias y, como tal, basan su fuerza en un criterio subjetivo. Escribir es desnudarse y tratar de compartir esa intimidad ante unos ojos implacables. Pero la escritura no se puede quedar en esa exposición. Requiere trabajo, requiere esfuerzo, revisiones, correcciones, borrados y reinicios, para tratar de acercarse a aquello que se esconde en tu cabeza. Eso convierte tus textos en una criatura a la que has cuidado desde el inicio y que ahora dejarás volar, con el temor de comprobar si sus alas están bien preparadas para el planeo.
GV: ¿Es David Santana el mayor crítico de Davicalpa?
DC: Sin duda. En más de una ocasión he tenido ganas de destruir cada uno de los relatos que he escrito pensando que no transmitían las emociones que buscaba. Quizás el mayor acierto ha sido tener la paciencia para dejarlos reposar e ir puliéndolos poco a poco, acompañados de los consejos que recibía por parte de la corrección y de los lectores que se asomaban a las historias.
GV: ¿Y cómo surge la idea de publicar?
DC: Desde que te enamoras de la lectura sientes la necesidad de devolver ese cariño a los libros que has leído desde que eres pequeño. Siempre he escrito, desde que cursaba la antigua EGB, en blogs personales, algunos incluso que nadie ha leído, concursos de relatos, las propias reseñas… Sabía que en algún momento tendría que dar el paso para formalizar ese amor, aunque el miedo a exponerte seguía aún latente. He tenido a mucha gente alrededor que me ha animado a este proyecto y, ahora que está entre mis manos, me pregunto por qué había tardado tanto en intentarlo.
GV: Empiezas en el mundo de la publicación con una colección de relatos. ¿Te ves también escribiendo una novela?
DC: Probablemente aparezca alguna novela uno de estos años. Ya hay algún esbozo por ahí germinando y hay otras historias que piden a gritos ser contadas. De hecho, esta misma colección de relatos surgió de las cenizas de una novela en la que los fantasmas que aparecen formaban parte de los miedos de su protagonista. Pero al final entendí que las historias sueltas cobraban más fuerza si se mostraban de manera individual, formando parte de un todo que se esconde en las paredes de un hospital.
«CONVIVIR CADA DÍA CON LA MUERTE NO LA HACE MÁS LLEVADERA».
GV: Me consta que las historias contenidas en El trompo del diablo y otros relatos están relacionadas con tu profesión de enfermero. Cuéntanos cuál es el nexo de unión.
DC: A lo largo de cerca de treinta años de profesión en una unidad de cuidados intensivos me he enfrentado a situaciones que han supuesto un gran impacto emocional. No tanto por la gravedad o por lo impactante de lo vivido, sino por las respuestas emocionales que acompañaban a esas historias. Eso es muy de enfermería, las respuestas que tenemos a lo que experimentamos. Esas historias se quedan conmigo, pero han servido de inspiración para trasladarlas a estos cuentos de terror en los que, los que han compartido unidad conmigo, reconocerán esos miedos.
GV: ¿Qué puede esperar el público de esta colección de relatos? ¿Cuál es la intención de Davicalpa?
DC: Hay una ambición ahí latente a que los lectores comprendan la complejidad que supone enfrentarte a algunas situaciones que no son fáciles. Convivir cada día con la muerte no la hace más llevadera; sin embargo, seguimos enfrentándonos a ella pese al miedo que puedas sentir en un momento dado. Si además consigo generar en el lector ese miedo a lo desconocido que tanto describía Lovecraft, el libro habrá sido un éxito.
GV: Siempre hay un relato al que el escritor le tiene un afecto especial. ¿Cuál es tu relato especial incluido en esta compilación?
DC: Le tengo mucho cariño a La bahía, a la vez que ha sido el relato que más me ha costado escribir por lo que esconde detrás de esa historia. Hay muchas lágrimas impregnadas en ese cuento y eso supuso más de una reescritura para tratar de encontrar el equilibro entre la ficción y a realidad que le dio origen.
GV: Aparte de La Bahía, que has mencionado, ¿qué otro relato te costó escribir y por qué?
DC: Fue complicado abordar El sueño de Khaby por la temática que trataba y el respeto que le tengo al drama de cruzar el océano en una patera. Jamás se me quitará de la cabeza la imagen en la que se basa el relato, que tiene que ver con la inmovilidad dentro de un cayuco a lo largo de los días. Plantear esa imagen dentro de una historia de terror, con las limitaciones que supone el escaso espacio físico en el que transcurre la historia, fue un reto. Pero me gusta el resultado y creo que la idea funciona y transmite el horror de verse solo en medio del océano, enfrentándote a lo desconocido.
«ESTOY DESEANDO COMPARTIR EL RESULTADO FINAL PORQUE SOY YO ENTRE LETRAS».
GV: ¿Cómo has vivido el proceso de edición?
DC: Es una de las partes que más he disfrutado a la hora de la creación del libro. Ya de por sí, escribir es divertido y supone todo un reto. Pero ver el proceso de corrección, con todos los consejos y complicidades que surgen a la hora de mejorar el resultado, escoger la cubierta apropiada, ver cómo queda la maquetación hasta ir dando poco a poco la forma deseada a lo que surge de tu cabeza es muy emocionante. Ni que decir la magia que implica tenerlo por fin en tus manos.
GV: ¿Estás contento con el resultado? ¿Es El trompo del diablo y otros relatos que habías imaginado?
DC: Creo que se ha conseguido transmitir una sensación de tener una obra muy personal que habla de los miedos que todos tenemos, más allá de la parte sobrenatural que pasea por las historias. Uno imagina el producto que le gustaría leer en algún momento y, en este caso, las expectativas se han superado. He comprobado el resultado final y estoy deseando compartirlo porque soy yo entre letras.
«ME ENCANTARÍA VER OJOS BRILLAR CON LA PRESENTACIÓN DE ESTE LIBRO Y DEVOLVER EL CARIÑO A AQUELLOS QUE LO HAN HECHO POSIBLE».
GV: Presentarás la obra en la Librería Aranfaybo, de Las Palmas de Gran Canaria, el viernes, 13 de febrero. ¿Esperas una buena acogida de esos miles de seguidores? ¿Hay miedo escénico?
DC: Hay horror real al respecto. Soy consciente de la existencia de una cierta expectativa hacia la publicación del libro, pero hasta que no llegue ese día todo es incertidumbre. El hecho de tener un canal facilita que haya muchos seguidores que se animarán a leer mis historias, pero eso puede quedar en nada si los relatos no funcionan. Hay mucho cariño detrás y espero devolverlo con creces. Hasta entonces, toda la espera da para un nuevo relato.
GV: ¿Es eso una declaración de intenciones? ¿Ya tienes algo en mente para seguir trabajando?
DC: Tengo algunas ideas madurando poco a poco que pueden convertirse en historias si les doy el cariño suficiente. Seguirán manteniendo esa esencia isleña y continuará acompañando a la muerte en su camino, pero aún es pronto para darles forma. Ahora quiero disfrutar de este camino.
GV: Formula un deseo para 2026.
DC: Me encantaría ver ojos brillar con la presentación de este libro y que devuelva el cariño a aquellos que lo han hecho posible. Y ya puestos, que dejen de surgir esas historias de terror dentro de un hospital, pero, como eso no es posible, que las personas que siguen enfrentándose a ellas tengan esa admiración que se merecen.
Dejo a Davicalpa con una amplia sonrisa en el semblante. La literatura de terror es su pasión; algo que lleva en el corazón y en la mente desde niño. La ilusión por la publicación de esta compilación de relatos es tan evidente como contagiosa, y aquellos que sabemos de qué va la cosa, tenemos la seguridad de que El trompo del diablo y otros relatos tendrá una acogida fantástica y una larga vida entre las obras del género. Que así sea.