María José Bravo

María José Bravo (Málaga, 1986) comenzó a escribir desde muy temprana edad. No podía ser de otra manera, porque, como dice la propia autora, por sus venas corre tinta en vez de sangre.

A sus publicaciones en redes sociales le siguieron numerosas colaboraciones y la participación en un blog donde compartía textos propios y entrevistas que realizaba a otros escritores. Escritos personales, intensos, llenos de creatividad y magia que le proporcionaron seguidores fieles ávidos de una entrega más. La consigna durante todo ese tiempo siempre ha sido la misma: nunca dejar de escribir.

A lo largo de su carrera, y gracias a los grupos de escritura, fue adquiriendo la personalidad textual que la caracteriza en la actualidad.

María José Bravo se sumerge, a través de sus obras, en una realidad que los ojos comunes no ven. Un mundo que despierta la imaginación del lector y lo invita a adentrarse con ella en una nueva experiencia cada vez.

Con Deseos conversos, una recopilación de relatos eróticos, la autora se inicia en el mundo editorial de la mano de Ediciones Garoé, y continúa trabajando en otros proyectos que verán la luz en un futuro próximo. Hasta entonces, Deseos conversos cumplirá su función: ser la carta de presentación de esta autora excepcional.


Entrevista a María José Bravo. Deseos Conversos (Ediciones Garoé, 2022) por Germán Vega

Nacida en Rincón de la Victoria, esta malagueña de 35 años se adentra en el mundo editorial de la mano de Ediciones Garoé con una recopilación de relatos eróticos titulada Deseos conversos.

 

María José comenzó a escribir desde muy temprana edad, aunque, por causas ajenas a su voluntad, su gran pasión sufrió un prolongado estado de inactividad. Con una apuesta vital renovada, y conocedora de su potencial, la escritora vuelve pisando fuerte con una propuesta valiente y muy sugerente.

 

Deseos conversos  saldrá a la venta en mayo y será presentada en la próxima Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria.

 

Puedes seguir las publicaciones relativas a la autora y su libro en su cuenta de Instagram (@pluma_de_lava).

 

 

¿Quiénes son Bruja del Sur, Ningzila, Curandera, Burbrian y Burbrujilla?

La primera pregunta hace sonreír abiertamente a la escritora. Un buen comienzo.

Todas son una parte importante de mí. Bruja del Sur está vinculada al grupo de escritura de Facebook del que formo parte. Me lo pusieron mis compañeros que me decían que mis escritos les proporcionaba una energía especial. Burbrujilla se debe a Lectuviajes, unos textos que escribí para un amigo, inspirados en lugares que él me proponía y sobre los que me documentaba primero. Fue algo así como hacer de guía de viaje. Ese mismo amigo me asignó el nombre de Burbrian, un personaje fantástico de una novela que estaba escribiendo. Lo de Curandera tiene su aquel, nació de la mente del mismo amigo que me puso el mote de Ningzila, que es un apodo sumerio que significa «señora oscura del fuego eterno». Escribí para él unos versos que lo ayudaron en un momento en el que no se encontraba muy bien, así que también comenzó a llamarme de ese modo. En cualquier caso, con el que más me identifico es con Somiatruites, que es el nombre de uno de mis perfiles de Instagram (@somiatruites86) y que en catalán significa «soñadores».

 

Desde Lisístrata, del griego Aristófanes, obra en la que se plantea una huelga sexual de las mujeres, pasando por Lolita, de Vladimir Nobokov y Las edades de Lulú, de Almudena Grandes, hasta los autores más actuales y las nuevas promesas emergentes, el erotismo siempre ha estado presente en la literatura. ¿Por qué elegiste este género para escribir?

María José se toma unos segundos antes de contestar. Su respuesta desarma el sentido de la propia pregunta.

La pregunta debería ser: ¿por qué no? Lo erótico es una parte de mí que estuvo un tiempo escondida. Ahora que la he recuperado, no me gustaría volver a perderla. El relato erótico me ayuda a expresar esa parte de mí que no podría expresar de ningún otro modo.

 

Decía el escritor mexicano Enrique Serna que el erotismo es el homenaje que la inteligencia rinde a la vulgaridad de la carne. ¿Qué es el erotismo para María José Bravo?

La elegancia de la seducción. Lo importante es la forma en la que se ordenan las palabras para expresar cada momento, cada acción.

 

¿Y cómo las ordenas tú?

Están en mi cabeza, como las piezas de un puzle. Una palabra me lleva a la siguiente y cada una va encontrando su lugar. Surge así, sin más.

 

¿Qué opinas de la acepción de algunas confesiones religiosas que ven el erotismo como algo pecaminoso e incitador a la lujuria y a la inmoralidad?

Bueno, la religión y el erotismo son como el agua y el aceite. No es posible que estén unidas, fusionadas. Tienen una relevancia distinta respecto a mi «yo».

 

GV: En tus redes sociales sueles compartir frases de Charles Bukowski, uno de los representantes del realismo sucio, o Charles Pierre Baudelaire, a quien, por cierto, Paul Verlaine incluyó entre los poetas malditos de Francia. El realismo, el mal, los excesos… ¿Qué tienes que decir en tu defensa?

La sonrisa de María José se ensancha y su cara se ilumina como la de una niña traviesa:

¡Que me encantan!

 

 Mujer, eso no es de gran ayuda.

¡Ja, ja, ja! Bueno, Bukowski es más romántico. Sin embargo, Baudelaire es más profundo. Tal vez aún no estoy del todo preparada para bucear en esas aguas.

 

Volviendo a Deseos conversos, ¿qué buscas causar en el lector?

Quiero que sienta, que le llegue el texto, que se le erice la piel.

 

¿Y la excitación que puedas causar en ellos?

Eso es más peligroso y algo de lo que hay que cuidarse. Todavía tengo cierto recato con ello.

 

¿Recato? Tus escritos no son lo que se dice recatados.

Cierto. Pero hay lectores que no son capaces de diferenciar al escritor de lo que escribe y, como te dije antes, eso es peligroso. Mis relatos deben ser vistos como lo que son: relatos eróticos, no declaración de intenciones o algo similar.

 

A colación de esto, algunas escritoras de literatura erótica suelen acompañar sus escritos con fotos eróticas, o cuando menos sugerentes, de ellas mismas. ¿Qué opinas tú de esa práctica?

Yo creo que cada uno es libre de hacer lo que quiera con su trabajo y con su cuerpo. Yo no soy partidaria de acompañar el texto con fotos. Prefiero la sutileza del dibujo o la melodía, pero no las fotos de la persona que escribe. No es algo que vaya conmigo, la verdad. Es lo que hablábamos antes: una cosa es llegar al lector y otra que el lector interprete que los textos van dirigidos a él desde la persona que escribe. Es una línea muy delgada que no hay que sobrepasar.

 

Tus versos tienen una rima martilleante parecida al rap, del tipo a-a, b-b, c-c. Sin embargo, la prosa es más pausada. ¿Con qué te sientes más cómoda?

El verso es divertido y surge solo. La prosa es más parecida a la antesala del clímax: más calmada, más intensa.

 

¿Te consideras influida por otros escritores? ¿Cuál o cuáles ha calado más en ti? ¿Qué sueles leer?

¡Luis! —contesta María José casi al instante, refiriéndose al escritor canario Luis Alberto Henríquez Hernández—. Luis escribe con descaro y es muy explícito. ¡Me encanta! Me gusta leer fantasía y terror. Es muy raro que lea romántica o erótica. Leí mucha romántica durante un tiempo; ahora ya no. Me gusta mucho un libro de Stephen King que se menciona muy poco y creo que es uno de los mejores del autor: La chica que amaba a Tom Gordon.

 

¿Cómo surge la idea de escribir esta recopilación?

Yo escribía los textos y los colgaba en las redes. Después, cada cierto tiempo, volvía a leerlos y los retocaba, hasta que decidí reagruparlos. Entonces me enteré, por las mismas redes sociales, que Ediciones Garoé tenía abierta la recepción de manuscritos y que estaban especialmente interesados en mujeres escritoras, así que, con un pequeño impulso, me decidí a enviarlo.

 

¿Y cómo fue la espera?

Bueno, sinceramente, yo me esperaba una patada en el culo —contesta María José entre risas—. Muchos nervios, porque cuando lo envías, te pones a revisar los textos y te dices a ti misma que podrías haber corregido esto o aquello, pero todo salió bien y me lo aceptaron. Estoy muy contenta.

 

Háblanos un poco de esa maravillosa portada. ¿Crees que le hace justicia a lo que encontraremos en el interior?

Por supuesto que le hace justicia. La portada es un caramelo que dejo en tu boca y tú decides si quieres morderlo o no.

 

Cuéntanos un proyecto futuro, un deseo personal (que no sea un «deseo converso») y uno literario.

La ancha sonrisa de María José vuelve a preceder su respuesta:

Como proyecto futuro, tal vez escribir una novela de fantasía. ¿Un deseo personal? Abrazos, siempre. En cuanto a la literatura, me gustaría que todo volviera a ser como antes, que vuelvan las presentaciones y los eventos.

 

 

Acabada la entrevista, le deseo muchísima suerte a María José en esta puesta de largo y nos despedimos con un abrazo que cumpla en parte ese deseo personal.

Se me ocurre terminar con una frase de Baudalaire, el poeta francés que ha inspirado en algunas ocasiones a nuestra autora: Tu mirada, tu sonrisa, tu pie… me abren la puerta de un infinito que amo y jamás he conocido.

 

Ese es el mundo que nos muestra María José en Deseos conversos: un infinito al que te gustará asomarte, aun a riesgo de quedar preso en la plenitud de la pasión.

 

 


OBRAS


Deseos ConVersos | Poemario | María José Bravo | Portada por Elena Castañeda - Editorial libros poesía erótica mujer
Deseos ConVersos | Poemario | María José Bravo

Adquiere tu ejemplar aquí